Nueva oficina del FBI en Quito reconfigura la agenda de seguridad.
La llegada de una oficina del FBI a la embajada de Estados Unidos en Ecuador no pasa desapercibida. Más allá del discurso oficial sobre combatir el crimen organizado, el movimiento reabre el debate sobre soberanía, influencia externa y el peso que tiene la seguridad en el tablero político y en las normativas, tanto nacionales como internacionales.

El 11 de marzo se firmó el acuerdo bilateral entre los Estados Unidos y Ecuador para la apertura de la primera oficina del FBI (Buró Federal de Investigaciones) en la embajada estadounidense en la capital del país. Este convenio se sustenta en normativas nacionales e internacionales para garantizar su legalidad.
Oswaldo Jácome, abogado internacionalista, explicó que: “este tratado funciona para ambas partes iguales y se tiene que, sobre todo, respetar la soberanía de cada país”. Esto es fundamental para explicar cómo esta oficina se diferencia de una base militar independiente, que es ilegal según dictamina la Constitución Nacional del 2008 en el artículo 5 del primer capítulo
La oficina del FBI va a operar de manera conjunta con la policía nacional para desmantelar las organizaciones dedicadas al narcotráfico, lavado de dinero, financiamiento del terrorismo, tráfico de armas y demás. Estas son actividades presentes en el Ecuador.
«¿Cuál es la diferencia con lo que hacen los agentes del FBI? Actúan únicamente como asesores técnicos…pero no tienen capacidad de mando sobre los uniformados.» Gabriella Guerrero
Estas actividades se dan en el país por la materia prima y por la posición geológica del Ecuador. Es vital para las organizaciones delictivas la presencia y uso del país para estos fines ilícitos, según Gabriella Guerrero, abogada y politóloga.
Con esta operación conjunta entre el FBI y los agentes del orden, se asegura de que se respetará la soberanía ecuatoriana. Y que el objetivo es ayudarse mutuamente en temas de información y tecnología sobre estas agrupaciones conflictivas. Además de la forma en la que operan multinacionalmente, acorde al Ministerio del Interior.
Jácome sostiene que se puede actuar con libertad, mientras no sea amenazada la soberanía de la nación. La politóloga contrasta con que la búsqueda del desmantelamiento de organizaciones narcotraficantes conlleva un alza en los índices de violencia y criminalidad como respuesta de estas organizaciones.
Este memorando se comprende desde las entidades correspondientes como un fortalecimiento de las capacidades técnicas y operativas de la Policía Nacional del Ecuador. A esto, el FBI menciona que habrá un agente permanentemente en el consulado para “facilitar un intercambio de información más estrecho y una mejor coordinación de las investigaciones con sus homólogos ecuatorianos”.

¿Qué se puede esperar de esta oficina?
A corto plazo no se tiene una respuesta exacta. Aunque sea un paso sólido en la búsqueda de la paz. Tanto Oswaldo como Gabriella están de acuerdo en que va a ser difícil sostener una situación que afecta continuamente a la ciudadanía. Por ello, la población no está segura del propósito de la oficina del FBI y del cumplimiento de los tratados tanto internacionales como las normativas nacionales.
La decisión de poner una oficina del Buró se prioriza por la pobre relación diplomática entre el Ecuador y países que ya tienen oficinas como México y Colombia, dice Guerrero. Aunque el presidente colombiano, Gustavo Petro, y el presidente Daniel Noboa tenían pactada una reunión en Lima, Perú. Con el fin de abordar los conflictos diplomáticos entre ambas naciones, como la pobre seguridad en la frontera, el narcotráfico y las malas relaciones comerciales. Sin embargo, se desconoce si la reunión tuvo efecto en la capital peruana.
En medio de una crisis de seguridad sin precedentes, la presencia del FBI en Ecuador se perfila como una apuesta estratégica. Pero también, como un movimiento que reabre viejas tensiones sobre soberanía. Entre la urgencia de resultados y las dudas ciudadanas, el verdadero impacto de esta cooperación aún está por definirse.
La presencia de la Segunda Mandataria en este acuerdo ratifica la importancia de las capacidades técnicas de primer nivel para el desarrollo de las familias ecuatorianas y el futuro de la niñez. pic.twitter.com/PpMUHuzcyr
— Vicepresidencia (@Vice_Ec) March 12, 2026
