mayo 20, 2026

Desde la sombra

Jaime Naranjo, el maestro que convirtió la música en legado


Jaime baja las manos del piano y el silencio dura apenas unos segundos. Luego vuelve a hablar de la música como una forma de vida. Entre clases, composiciones y libros, el artista ecuatoriano ha dedicado su trayectoria a crear y transmitir un arte que combina técnica, emoción y constancia.


Foto de Jaime Naranjo al piano. Foto de Egidia Naranjo.

Jaime Efraín Naranjo Caravajo nació en Cuenca, Ecuador, el 8 de marzo de 1947. Es hijo de un militar y desde pequeño aprendió de él su pasión por la música. Vivió gran parte de su vida en la ciudad de Ambato, donde comenzó a tocar el piano a los 10 años en una academia y después ingresó en otra para continuar su formación musical con profesores franceses, explicó Jaime.

Perfeccionó sus estudios en la capital de la mano de Inés Jijón, quien es una reconocida pianista. Jaime es una persona muy estudiada; cuenta con una licenciatura en ciencias de la educación de la Universidad Técnica de Ambato y no se quedó ahí únicamente; salió del país, migró  hacia Argentina y Chile para seguir estudiando la música. Además, la docencia es otra de sus grandes pasiones y ha trabajado en diversas instituciones y también fue director de coro en algunas otras academias.

Jaime regresó a Ecuador con el propósito de aportar a la historia de la música nacional. Pronto entendió que la docencia sería el camino más importante para transmitir ese conocimiento. Así comenzó su trabajo en instituciones públicas y privadas, donde impartió clases de música y dirigió coros académicos.

El legado que Jaime quiere dejar para la juventud ecuatoriana está relacionado con la docencia. Trabajo que lo llevó a conocer a su esposa, Fabiola Sánchez. Hace algunas décadas lo contrataron para dar clases de piano particulares y conoció al amor de su vida. «Fue el trabajo de Dios ponerme en ese hogar», agregó. La pareja se enamoró perdidamente y la música ayudó mucho en eso. Jaime ha compuesto alrededor de 20 piezas para piano y varias de ellas son para su querida «Fabiolita».

Vida personal

De este amor nacieron sus dos hijas, Egidia y Yashira. Jaime las impulsó a ambas a seguir una carrera en el arte. Pero la vida las llevó por sendas distintas: el derecho y las finanzas, respectivamente. Aun así, su pasión por la música sigue muy presente en sus vidas, como indicó Egidia. «El reconocimiento de la belleza y la cultura en la música es lo que me importa transmitirles a mis hijas», dijo Jaime.

Jaime encontró una oportunidad de oro durante todos sus años de estudio porque no existe una versión actualizada de la historia de la música ecuatoriana. Para ello, dedicó 30 años de su vida realizando una investigación muy ardua para encontrar toda la información necesaria y desarrolló su libro titulado: «La nueva historia de la música ecuatoriana». De hecho, su nieta Aileen contó que fue partícipe en la edición del libro, ayudando en la revisión de las fuentes de información y en la creación de ilustraciones interactivas para el libro.

Versiones del libro publicado por Jaime Naranjo. Foto de Diogo Mero.
Continuación del legado

La nieta del maestro, como muchos le dicen, nació en el 2006 y para esto ya vivía en Quito con su esposa, por el deseo de acompañar a sus hijas durante sus estudios universitarios. Jaime y Fabiola fueron los encargados de cuidar de «Aileencita», como le dicen de cariño, y con ello siguió el linaje familiar de la música. No se esperó ni 4 años y Jaime ya le estaba enseñando a tocar el piano, como dijo Aileen.

«La conexión que tengo con mi abuelo por la música ha forjado mi carácter», agregó. Esta conexión muchas veces era de juego, pero había ocasiones donde estudiaban el piano en profundidad y eran horas y horas de repaso donde codo a codo aprendían el uno del otro y hacían que esa conexión fuera más latente con cada pieza que aprendía Aileen. La formación musical que impartió Jaime fue una pieza clave para que después Aileen tuviera la posibilidad de aprender otros instrumentos.

Este amor de abuelo fue sumamente importante para que Aileen siguiera trabajando en el talento nato que posee la familia. Asimismo, Jaime y Aileen se unieron para mejorar la producción del contenido que Jaime realizaba en su canal de YouTube «El Maestro de la Música». Juntos grabaron videos con mejor calidad de imagen y mejor edición, y estos videos realizan tutoriales y versiones de algunas canciones populares.

Educando desde cualquier lugar

Jaime continúa en la búsqueda de cultivar la música en la juventud. Para él lo verdaderamente importante recae en la enseñanza y disciplina. Tiene muy claro y presente que, como ecuatorianos, debemos conocer de dónde venimos y para dónde vamos; no vaya a ser que perdamos el norte y nos desconozcamos nosotros mismos. El maestro expresó su preocupación por el desconocimiento de los ecuatorianos de una parte esencial de su cultura. Y esto fundamenta la necesidad que tiene Jaime de adaptarse a las nuevas modalidades de enseñanza y de seguir educando particularmente a jóvenes y niños desde su hogar.

Para el maestro, si no se cambia de mentalidad desde lo cultural, el desarrollo de lo económico, lo social y lo político no va a cambiar. Esto debe ser un cambio de raíz, para que como país podamos salir adelante y entender la gran historia que tenemos. En esto, Aileen también aportó a la promoción para que el libro que desarrolló junto con su abuelo sea parte del pensum académico del colegio donde se graduó hace unos años. Porque el cambio viene desde las escuelas y colegios del país, para que el ecuatoriano tenga una formación en el arte y desarrolle una posible pasión por el mismo.

Jaime es un agente de cambio para que todos los ecuatorianos tengamos una mejor formación educativa; su vida es testigo de ello. Aparte de tener presentaciones artísticas en muchas zonas del mundo, lo que lo motiva todos los días es enseñar y gozar de la música.