El manejo de los residuos en Cumbayá genera perspectivas negativas.
Un recorrido por el sector de Jacaranda evidenció contrastes en la gestión de residuos en Cumbayá: mientras que en instituciones la recolección es bien valorada, en las calles vecinos y trabajadores denuncian la acumulación de basura, la falta de tachos y una recolección irregular por parte de EMASEO.

Mientras Cumbayá continúa su crecimiento urbano y comercial, el manejo de los residuos sólidos se convirtió en uno de los principales reclamos de quienes transitan y habitan el sector. La acumulación de basura en las calles y la percepción de una recolección irregular generan opiniones mayoritariamente negativas entre vecinos y trabajadores de la zona.
El equipo de La Fuga realizó un recorrido por el sector de Jacaranda, en Cumbayá, con el objetivo de analizar el trabajo de recolección de residuos a cargo del Municipio de Quito, a través de la Empresa Pública Metropolitana de Aseo (EMASEO). Durante la jornada se visitaron locales comerciales, instituciones y zonas residenciales. Se recogieron testimonios tanto de residentes como de trabajadores del sector.
EMASEO es la entidad responsable tanto de la recolección en grandes instituciones, como la Universidad San Francisco de Quito y el centro comercial Paseo San Francisco, así como del trabajo conocido por la propia empresa como “a pie de vereda”, que consiste en la recolección de los residuos depositados en la vía pública.
En el ámbito institucional, la percepción sobre el servicio es mayoritariamente positiva. Cristian Zalguero, coordinador de seguridad industrial del Paseo San Francisco, señala que: «El municipio está generando un buen trabajo, a los alrededores del centro comercial no se encuentra basura». El personal vinculado a la gestión de limpieza indicó, además, que los horarios de recolección se respetan y que existe un trabajo enfocado en el orden y la correcta disposición de los residuos.
Sin embargo, fuera de estos entornos, la percepción es distinta. María Belén Pailiacho, trabajadora en el área de limpieza de la empresa Hanaska, al dar una opinión personal, afirma que “dicha labor solamente se centra en las zonas comerciales, dejando a los pobladores de los demás sectores rodeados de residuos, generando focos de contaminación que pueden ser perjudiciales para la salud”.
Una opinión similar expresó Rosa Gómez, trabajadora de la zona azul, quien asegura que “la recolección de residuos es un desastre”. Según varios de estos trabajadores del sector, es frecuente encontrar basura en las calles durante varios días, expuesta al sol y a la lluvia, lo que agrava las condiciones de salubridad. Esta situación respondió tanto a problemas en la recolección como a prácticas inadecuadas de algunos locales, que sacan sus residuos en horarios no establecidos.
Durante el recorrido también se constató la escasez de contenedores de basura en el sector. En toda la zona de Jacaranda se identificaron apenas cuatro tachos, separados por largas distancias y sin capacidad suficiente para la cantidad de residuos generados diariamente. Esta situación es señalada por residentes y trabajadores como una de las causas de la acumulación de basura, los malos olores y la presencia de insectos en las veredas y áreas verdes.
Sobre los horarios de recolección, los residentes Esteban Soza y Amparo manifiestan que “se supone que existen horarios establecidos para la recolección, pero ellos tampoco los respetan”. Por su parte, Esteban Soza indica que «no están haciendo un buen trabajo ya que no existe aquí en Cumbayá tachos para separarar los residuos». Además, Amparo cuestiona la selección de los residuos que son retirados por los recolectores y afirma que “los señores de la basura se llevan lo que quieren y lo que no les da la gana no se llevan”.
De acuerdo con la información oficial del Municipio de Quito y de EMASEO, los horarios y rutas de recolección pueden consultarse en sus canales institucionales, donde se detallan los días y sectores en los que se realiza el servicio. No obstante, durante el recorrido varios residentes señalaron no tener claridad sobre estos cronogramas, lo que evidencia una brecha entre la información disponible y el conocimiento efectivo de la ciudadanía sobre el funcionamiento del servicio.
En varios puntos del sector se detectaron focos de acumulación de basura en espacios cercanos, sin embargo, no todos fueron atendidos durante los recorridos de recolección. Al analizar el trabajo efectuado por el municipio, también se observó que los recorridos de la institución se centran más en los conjuntos residenciales privados y no en todo el cúmulo de residuos que se encuentran en las calles, lo que incrementa la percepción negativa de quienes transitan la zona diariamente.
Esta última problemática suele existir por diversas razones. Una de ellas es la falta de pago de impuestos, que tiene como consecuencia la suspensión de la recolección de residuos, una de las sanciones implementadas por el municipio. Es necesario aclarar entonces si esto se trata de una sanción municipal con fundamentos o simplemente un trabajo ineficiente por parte de EMASEO.
Esta situación debe ser aclarada y solucionada de manera urgente para mejorar las condiciones de salubridad en Cumbayá. Mientras grandes empresas y zonas comerciales se benefician de trabajos eficientes por parte de la entidad, zonas dentro de la parroquia quedan en el abandono, generando malestar entre los residentes. Las realidades del manejo de residuos son muy diferentes entre sectores, pero algo está claro, las opiniones negativas sobrepasan por mucho a las positivas y esto refleja que es necesario un cambio.

